¿Tuvieron un capítulo en su vida que creyeron que había acabado, una página que había pasado, algo que habían superado, una puerta cerrada; y descubrieron que sin importar lo mucho que se esforzaran seguía estando ahí?, Mirándolos justo a la cara…
Los que ya estamos creciditos, en mi caso en la recta final de los 30’s, muchos creen que lo mejor de su vida ya pasó, que sólo les queda prepararse para el tiempo de la jubilación y disfrutar de sus nietos, pero no todos llevamos una vida convencional… ya sea porque así lo decidamos o porque las circunstancias nos llevan a ello, no llevamos la vida que la mayor parte de la gente lleva o por lo menos a la vida que muchos esperan llevar… Conocer a alguien casarse, tener hijos… Pero las relaciones personales no todo está escrito, al menos eso creo, hay infinidad de formas sobre conoces a la gente y con la mayoría de la gente que conoces, solo tienes un apretón de manos, un saludo, una sonrisa, a veces trasciende en una amistad cuando coinciden varias veces en un mismo lugar… sólo si las circunstancias se dan, si no, esa persona queda en el olvido.
Pero a veces en lugares menos insospechados conoces a alguien que sin querer, sin tener la más mínima intención, sin buscar, casi por accidente, se conoce a alguien que trascenderá de una forma impactante en tu vida, una persona que hace evaluar tu vida de forma muy profunda y es capaz de cambiarla por completo. Es gente que llega cuando menos lo esperas, en los lugares menos insospechados, y en ocasiones cuando crees que ya no es posible que suceda, cuando crees que esa etapa de tu vida ya pasó, cuando crees que ya es demasiado tarde… Al parecer nunca lo es, la vida siempre nos tiene una sorpresa tras otra… y creo que eso es lo bueno de vivir.
Archivo del Blog
-
►
2010
(29)
-
►
enero
(18)
- Estress
- Asalariado intrigoso
- Donaciones...
- La Luna era una sonrisa
- Turismo
- Las lluvias de enero
- Creatividad…
- La que faltaba…
- Romeo y Julieta
- No les importamos…
- Maldita la hora...
- Ilusiones
- "Sarita Periquín", en memoria
- La casa de arriba
- ¡¡Diablos!!!
- Soy el humilde y soy Guerrero
- Eternidad....
- Traer a la memoria
-
►
enero
(18)
-
►
2009
(178)
- ► septiembre (15)
Dice una canción popular que “Guerrero es una cajita pintada en Olinalá” en alusión a unas cajitas de madera aromática llamada linaloe que es color blanco, decoradas con una laca negra y pintada magistralmente con figuras y colores muy míticos y tradicionales de México, pero en medio de esta campaña al gobierno del Estado, donde se ha exacerbado la violencia y la guerra sucia y el temor a que la violencia se extienda, Guerrero es una auténtica caja, pero de Pandora, en alusión al mito de que la caja o recipiente contenía todos los males que aquejaban a la humanidad, y al parecer, está lista para abrirse el próximo domingo.
Y es que lo trascendente de la campaña es únicamente la guerra de lodo que han emprendido los contendientes con más posibilidades para ganar. Instalados cada uno en su propio lodazal se dedican a denostar a su adversario utilizando las peores prácticas que se inauguraron en nuestro país en el año 2006 con la consigna “haiga sido, como haiga sido”… Violentándose y acusándose mutuamente de las peores bajezas.
Mientras que los candidatos continúan “sembrando vientos”, los guerrerenses se preparan para cosechar las peores tempestades, independientemente de quien gane, después de todo la ciudadanía de Guerrero será quien pague las cuentas…
Nada le gusta más a los que nos gobiernan que un buen distractor de los temas espinosos para los mexicanos, y no hay nada como un famoso en una situación embazasoza o en la cárcel para que sirva como distractor. En estos días el tema de moda es Kalimba, un cantante con una larga trayectoria acusado de violación.
No podría faltar el juego, lo encontré en una pagina y lo comparto con ustedes..
Hablar de balas perdidas en nuestro país, es hablar de daños colaterales, es hablar de mala suerte, de estar en el momento equivocado en el lugar equivocado, sin querer, sin darse cuenta.
Pero también es un calificativo que algunos le dan a ciertas personas que no se adaptan a los convencionalismos, y por fortuna o por desgracia, así me han llamado algunas personas pensando que no los escucho o que nunca me daré cuenta de lo que expresan de mí. Las balas perdidas, también tienen su razón de ser, sirven para traer el desorden, sirven para tomar las cosas y ponerlas en sitios donde nadie quería que estuvieran, para poner todo patas arriba, a forzar un cambio de planes…
Pero todos tenemos una vida que vivir, tal y como lo hayamos decidido. Legalmente y hasta moralmente, si cabe el término, nadie se tiene que involucrar en nuestra vida, en lo que hacemos o en lo que no pudimos hacer porque nos sentimos demasiados pequeños para la vida que es tan grande.
Por el encabezado de este aporte, cualquiera podría deducir que voy a hablar de política, pero no, esta vez les quiero comentar de un libro que hace unos meses llegó a mis manos, una publicación de tan solo 45 páginas, pero ha sido unos de las lecturas más amenas que he tenido y lo volví a leer recientemente, se llama Malos y Malditos, de Fernando Savater un filósofo y escritor nacido en San Sebastián, -País Vasco- en 1947 y tiene una vasta obra literaria.
En este libro hace varios análisis cortos de los personajes de algunas obras literarias clásicas, como Frankestein, Sherlok Holmes, El Fantasma de Canterville, Lady Macbeth, El Capitán Nemo, entre otras exponiendo desde la óptica de un lector crítico los roles de los personajes, sus motivos y la consecuencia de sus decisiones y encontrando los patrones comunes de la personalidad de cada uno, los buenos, los malos y los malditos… Algunos cómplices y otros víctimas de sus circunstancias...
¿De qué tratan los libros de aventuras, esos libros que divierten y emocionan, que aumentan las ganas de vivir? Contado de forma muy simple, el argumento básico de la aventura es así: unos personajes buenos tienen que enfrentarse con otros personajes malos y luchar contra ellos. Si ganan los buenos, decimos que la aventura acaba "bien"; pero si vencen los malos, declaramos que el cuento acaba "mal". Y sin embargo...
Sin embargo, las cosas no son tan sencillas. A veces los buenos no son tan buenos como nos los quieren pintar: en ocasiones también hacen daño a otros, aunque sea con las mejores intenciones. Y los malos pueden ser malos de muchas maneras, unas peores y otras bastante soportables. Te confieso que a mí en ocasiones me resultan más simpáticos que los buenos: los comprendo mejor, quizá porque yo sea también malo como ellos. Además, a los malos hay que agradecerles por lo menos una cosa: si no fuera por su aparición, las narraciones resultarían aburridísimas. Una historia en la que todo el mundo es bueno es como una hamburguesa de cartón y sin papas fritas.
El título de este libro dice: "malos" y "malditos". Son dos formas de resultar culpable bastante diferentes. Los verdaderos malos son así porque quieren: podrían ser buenos, pero prefieren fastidiar al prójimo, abusar de los débiles y apoderarse de lo que les gusta sin respetar a nadie. De estos malos de verdad creo que hay bastantes menos de lo que suele creerse. Los malditos, en cambio, abundan mucho más. Llamo "malditos" a los que quisieran ser buenos pero acaban haciendo malos porque los demás no les ayudan, les rechazan o no les entienden. Más que malos, los malditos son buenos con mala suerte. Los malos auténticos se hacen solos; pero a los malditos les hacemos malos entre todos. Aunque no los he contado, creo que en este libro se habla más de malditos que de malos...
También hay una tercera clase de tipos peligrosos, que no son malos ni malditos, a los que podemos llamar "adversarios". El adversario nos amenaza y es preciso luchar contra él, pero no por eso podemos decir que sea malo: sólo es malo para nosotros porque hemos chocado con él. Por ejemplo, un tiburón puede ser nuestro adversario si nos lo encontramos cuando vamos nadando por el mar: el bicho no es malo ni bueno, lo malo es... encontrárselo con hambre.
En el fondo, todos -los malos, los malditos y los adversarios que aparecen en novelas o cuentos- son amigos de los lectores porque contribuyen a que nos divirtamos, a que soñemos y también a que pensemos un poco.
Sin duda es un libro que vale la pena leer, en algunos sitios de Internet puede encontrar la versión electrónica.
Hace unos días por una iniciativa ciudadana se inició una campaña que se llama “NO MÁS SANGRE” muchas personas hicieron eco de esta iniciativa, sobre todo en las redes sociales, pero, al parecer todo se quedó ahí en un reclamo más, una exigencia de la sociedad a unos oídos sordos de los que nos gobiernan y controlan el dinero y hacen una “lucha” contra el crimen organizado.
Mientras que en Guerrero se está llevando a cabo una campaña política para elegir al nuevo gobernador, sigue el baño de sangre, hace unos días, sólo en un fin de semana apareció casi una treintena de muertos en nuestro querido estado, curiosamente ninguno de los candidatos que tanto se esmeran en sacar a luz pública los trapos sucios de sus contrincantes, dijo nada al respecto, ni una declaración… nada.
Lo más trascendental que ha habido recientemente, es el debate sobre si estamos en una guerra o no… y a nivel estatal en un debate, en el que los tres candidatos afirman que son los ganadores, mientras que los muertos siguen en todos lados y la campaña “ NO MÁS SANGRE”, tiene como respuesta solo distractores, detenciones mediáticas como las del “JJ” y sangre, SANGRE NOMÁS
Tal parece que los políticos viven en otra dimensión, donde no pasa nada… donde todo está bien y hasta dan números alegres… y las campaña a la gubernatura se convirtió en una ridícula competencia de promesas, de las cuales, la mayor parte es muy probable que no cumplirán.
Paco Ignacio Taibo II es un escritor nacido en España, pero radicado en México desde los años 50’s y se ha inmerso en la esencia de la cultura mexicana y ha escrito muchos libros donde refleja la realidad de los mexicanos, sobre todos los capitalinos, también ha escrito sobre la problemática social de los campesinos y obreros de todo el país, siempre identificándose con la causa del pueblo.
Ha realizado muchas actividades: político, activista sindical, profesor universitario en la Facultad de Historia y Antropología de la UNAM, periodista, director de revistas, novelista y director de la Semana Negra de Gijón.
No había escuchado nada de él hasta hace unos 5 o 6 años, no recuerdo bien la fecha ni el año, pero si el lugar, en la estación Universidad del Metro de la Ciudad de México estaba un puesto de libros, mejor dicho un montón de libros en remate, y ahí estaba el libro “No habrá final feliz”, me llamó la atención el título y no dudé en pagar los 20 pesos que pedían por él, me gustó muchísimo, habla de las aventuras del detective mexicano Héctor Belascoarán Shayne, que se enfrenta a lo más sucio de la corrupción policiaca y de los culpables de la matanza de estudiantes del 68… Al final matan al detective, con lo que queda claro que en México no hay finales felices.
Poco después ya buscando por el autor conseguí en librerías toda la saga del famoso detective y otras publicaciones de este genial autor.
En el periódico de la Jornada de hoy, aparece una colaboración de este autor que se llama Ocho tesis y muchas preguntas, y aquí les dejo un fragmento…
Ocho tesis y muchas preguntas
Hace más de tres años el hombre que dirige desde Los Pinos los destinos de esta nación declaró una guerra contra los cárteles mexicanos de la droga. Al paso del tiempo los mexicanos habíamos aportado a esta guerra más de 31 mil muertos, según cifras oficiales, un número incontable de heridos, varias de las grandes ciudades del país (Ciudad Juárez, Chihuahua, Monterrey, Tampico, Morelia, Culiacán, Mazatlán) viviendo bajo el miedo y en virtual estado de sitio, regiones abandonadas por su habitantes, zonas rurales que son tierra de nadie, carreteras federales intransitables, 17 estados de la República en crisis profunda de inseguridad, más de un millar de quejas ante las comisiones de derechos humanos (y esas son las que se hacen públicas, porque el miedo impide que se conozca más allá de la punta del iceberg) por violaciones, secuestros, chantajes, cateos ilegales, robos y todo tipo de abusos producidos por las fuerzas policiacas, el Ejército y en menor medida por la Marina, barrios urbanos y zonas industriales en los que no entran inspectores de Hacienda o de salubridad, porque el narco es el Estado.
Seguir leyendo
Seguido me pasa, a veces estoy navegando en Internet, y como estoy la mayor parte del día metido en internet, ando haciendo búsquedas mientras escucho música de Joaquín Sabina... o de Joaquín Sabina, o de plano cuando me pongo al límite, pongo algo de José José... o algo clásico instrumental; de pronto, se escucha un sonido atronador en mis castas bocinas... es una canción grupera o de banda sinaloense... de una página que tiene una estación de radio incluída y que se activa automáticamente en cuanto el usuario entra...
Detesto las páginas con música que se activan automáticamente, no deberían existir, por eso, por mis principios me niego rotundamente a diseñar un sitio web con audio al que el usuario no quiera acceder, por el bien de la humanidad y por la salud mental de los visitantes.
Algunos de mis amigos me han contado sus propósitos para este año que recién inició y parece que tiene mucha prisa, pues ya estamos en el primer fin de semana del 2011, bien motivados por la buena vibra que causa el estar en las fiestas de fin de año con familia y amigos. Por lo general pretenden dejar pequeños vicios, ver más seguido a su familia, hacer ejercicio, comer saludablemente… entre otros, que en su mayoría no llegarán a marzo.
Varios de mis amigos y contactos me han pedido que hable de mis propósitos, así que hay voy… la neta no tengo ninguno, desde hace como 7 años ya dejé de hacer propósitos personales para un año o para cierta temporada, posiblemente perdí un poco la fe en mis proyecciones o es algo que nos pasa a mucha gente, porque muchos planes se quedaban en eso… Un amigo que va regularmente al gimnasio me comentó que a principios de año se inscribe mucha gente y poco a poco las personas dejan de ir, hasta que en diciembre quedan los que ya tienen la disciplina de hacer ejercicio regularmente.
¿Qué podemos hacer entonces?, bueno... esto no es un tipo de consejo o algo así, pero creo que debemos proponernos cuestiones, primeramente prácticas que no lo tomemos como una carga, una cosa a la vez, y otra muy importante es la disciplina, crear hábitos como los de leer regularmente hasta que la flojera que le daban ver un montón de letritas se vuelvan el placer de sumergirse en una lectura. Creo que las pocas cosas buenas que hay en mi vida es el resultado de eso de los pocos propósitos que me hago y que son cosas que disfruto mucho hacer.
Creo que es bueno que muchas personas se propongan buenos proyectos personales en épocas como esta, pero lo importante no es desearlo y olvidarlo, sino trabajar en ello para que lo que te propusiste hoy no sirva nomás para este año, sino que sea un hábito útil para toda tu vida, dándote buenos resultados.
Hace tanto que no tomaba tiempo solo para no hacer nada, unos días sin trabajo que hacer, sin plazos que cumplir y sentirse libre de esas ataduras que representa la presión de terminar algo en determinada hora o fecha, de ver el tiempo acercarse y trabajar de prisa, un tiempo para estar conmigo nomás y evaluar lo que representan para mi las personas que me rodean.
Por fortuna puedo hacer eso cada año entre las fiestas de diciembre, antes de volverme a sumergir en mi trabajo, que me parece fascinante pero me absorbe bastante tiempo. Hoy estoy reanudando mis actividades cotidianas después de una semana de descanso entre Navidad y el cambio de año, mientras recuerdo que hace tanto que no comía dulces, hace tanto que no andaba en ropa interior en la casa, hace tanto que no comía tal cantidad de comida, hace tanto que no escuchaba música de Crí Crí, hace tanto que no hojeaba mis revistas viejas, hace tanto que no me dormía en el piso frío, hace tanto que…
