El Club de los Humildes

...sin pretensiones.

Paco Ignacio Taibo II es un escritor nacido en España, pero radicado en México desde los años 50’s y se ha inmerso en la esencia de la cultura mexicana y ha escrito muchos libros donde refleja la realidad de los mexicanos, sobre todos los capitalinos, también ha escrito sobre la problemática social de los campesinos y obreros de todo el país, siempre identificándose con la causa del pueblo.

Ha realizado muchas actividades: político, activista sindical, profesor universitario en la Facultad de Historia y Antropología de la UNAM, periodista, director de revistas, novelista y director de la Semana Negra de Gijón.

No había escuchado nada de él hasta hace unos 5 o 6 años, no recuerdo bien la fecha ni el año, pero si el lugar, en la estación Universidad del Metro de la Ciudad de México estaba un puesto de libros, mejor dicho un montón de libros en remate, y ahí estaba el libro “No habrá final feliz”, me llamó la atención el título y no dudé en pagar los 20 pesos que pedían por él, me gustó muchísimo, habla de las aventuras del detective mexicano Héctor Belascoarán Shayne, que se enfrenta a lo más sucio de la corrupción policiaca y de los culpables de la matanza de estudiantes del 68… Al final matan al detective, con lo que queda claro que en México no hay finales felices.

Poco después ya buscando por el autor conseguí en librerías toda la saga del famoso detective y otras publicaciones de este genial autor.

En el periódico de la Jornada de hoy, aparece una colaboración de este autor que se llama Ocho tesis y muchas preguntas, y aquí les dejo un fragmento…

Ocho tesis y muchas preguntas

Hace más de tres años el hombre que dirige desde Los Pinos los destinos de esta nación declaró una guerra contra los cárteles mexicanos de la droga. Al paso del tiempo los mexicanos habíamos aportado a esta guerra más de 31 mil muertos, según cifras oficiales, un número incontable de heridos, varias de las grandes ciudades del país (Ciudad Juárez, Chihuahua, Monterrey, Tampico, Morelia, Culiacán, Mazatlán) viviendo bajo el miedo y en virtual estado de sitio, regiones abandonadas por su habitantes, zonas rurales que son tierra de nadie, carreteras federales intransitables, 17 estados de la República en crisis profunda de inseguridad, más de un millar de quejas ante las comisiones de derechos humanos (y esas son las que se hacen públicas, porque el miedo impide que se conozca más allá de la punta del iceberg) por violaciones, secuestros, chantajes, cateos ilegales, robos y todo tipo de abusos producidos por las fuerzas policiacas, el Ejército y en menor medida por la Marina, barrios urbanos y zonas industriales en los que no entran inspectores de Hacienda o de salubridad, porque el narco es el Estado.
Seguir leyendo