El Club de los Humildes

...sin pretensiones.

Hoy en la noche en todo el territorio nacional se festeja el grito de independencia también en embajadas y representaciones de México en otros países. Ahora estamos en vísperas del bicentenario del inicio de la lucha por la independencia de nuestro país que de una manera difícil a sobrevivido a intervenciones, magnicidios, masacres, segregación, saqueos, corrupción y a todo el sucio legado que se heredó de la Colonia aderezado con un clero rapaz; además de las ambiciones propias del poder.

A lo largo de éstos años los mexicanos hemos padecido de las luchas por el poder, los favoritismos a ciertas personas que se han enriquecido de una forma insultante a costas de los recursos públicos, y nos ha sucedido tantas y tantas veces que ya se da por hecho que cuando una persona llega a un cargo público, tiene que robar, y ya es una de las normas no escritas de la burocracia.

Hace unos días platicaba con un amigo sobre la corrupción que hay en los departamentos de obra pública, donde literalmente diezman a los concesionarios de todas las obras aprobadas, así que en un presupuesto de 10 millones de pesos, le quedan por lo menos un millón a los encargados de aprobarlas y en muchos casos a sus jefes que exigen parte de dicho porcentaje, y es toda una cadena de corrupción que al final al pueblo le entregan obras de mala calidad o de presupuestos inflados.

Otra característica de los procesos de obras públicas es que, desde las campañas, hay patrocinadores de los políticos aspirante al cargo, ya sea presidente municipal o gobernador, con este dinero compran votos, sobornan y hacen lo que sea con tal de ganar en el proceso electoral, hipotecando de antemano la futura administración. Para los patrocinadores es un riesgo, pues el político por quien apuesta puede perder, así que tienen que patrocinar a la competencia también, al fin que el resultado vale la pena.

Un empresario me comentó hace días que en la presidencia de Ometepec, están llevando a otro nivel éstas prácticas, pues también están aplicando el diezmo a los proovedores de servicios, pero al mismo tiempo se están volviendo mas estrictos en los cobros de los impuestos locales... así que tenemos nos están dando por los tres frentes: el federal, estatal y municipal.

En los casos de crisis como la que estamos viviendo, y como las que hemos vivido, siempre el pueblo lleva la peor parte, los gobernantes jamás van a renunciar a su jugoso salario, a sus nada merecidas compensaciones y mucho menos al diezmo de los concensionarios, por eso hay nuevos impuestos, recortes en los presupuestos de educación, salud y cultura... y no se diga de sus aguinaldos.

Pero mientras, pues Viva México... tres veces..