El Club de los Humildes

...sin pretensiones.

Cuando tomó su gobierno ya estaba hipotecado, pues recurrió a grandes compromisos durante su campaña con tal de obtener apoyos para ganar la elección, se unió a gente de la más baja ralea para obtener recursos económicos para comprar conciencias, dar despensas, hacer grandes eventos, hacer espectáculos gratis, ofreció empleos para sus coordinadores y lugartenientes... pero logró su objetivo, ahora se encuentra con las manos atadas pagando las facturas a las que se obligó en sus tiempos de campaña.... ¿Pero de quién carambas hablas?... puede preguntar alguien... pues ni más ni menos que del municipio de Marquelia, donde paso un buen tiempo cada semana y he estado observando de primera mano el proceso del gobierno municipal de ese lugar, más incluso que el de Ometepec, que no canta mal las rancheras ni las cumbias.

Bueno, así que ahora este municipio tiene una nómina inflada, se crearon nuevas direcciones y subdirecciones para poder dar empleo a quienes se le prometió por apoyarlo, igualmente la obra pública ya está comprometida, tiene demanda por despidos de gente que ya estaba trabajando ahí y que corrió sin las garantías necesarias, para meter a su gente y el futuro de la administración no parece nada bueno.

Pero al parecer el señor Rico Santana no es el único, a nivel nacional también se cuecen habas, frijoles y lentejas, ya que en el sexenio de Felipe Calderón la burocracia aumentó exageradamente, tal como lo destaca un informe de la revista electrónica Reporte Índigo: