El Club de los Humildes

...sin pretensiones.


Quien visite por primera vez la ciudad de Ometepec, o aquél que ha estado fuera mucho tiempo, en cuanto llegue, lo primero que notará es una enorme cruz en la parte más alta de la ciudad, y que es visible desde varios puntos, ya que se encuentra en el cerro que está en el barrio de la Cruz Chiquita, para los que vivimos aquí a fuerza de encontrarnos con ella a cada rato, ya la adoptamos como un objeto familiar más en el paisaje que nos rodea.
También le dicen la “Cruz de Baranda”, porque la mandó a hacer un hombre muy pudiente de la ciudad, al parecer por su enorme devoción a la fe católica y también porque tenía los recursos para hacerla.
Y a propósito de cruces, en Ometepec hay dos capillas una se llama Cruz Chiquita y otra Cruz Grande, desde que era niño recuerdo que había una competencia entre estas dos en los tiempos de Navidad, sobre quien sacaba mejor pastorela o mejor estrella... y todo eso, y lo sabía no porque yo estuviera involucrado de alguna manera en los festejos, sino porque estudiaba en la primaria Basilio Vadillo, y los niños siempre decían que “ganaba la Cruz Chiquita”... Por lo general en esta ciudad
Es común ver personas en el barandal de la explanada que rodea a la cruz, y por la noche está iluminada, desde la parte de abajo lo que la hace visible aún en la oscuridad.