El Club de los Humildes

...sin pretensiones.

No estoy en contra de los vendedores, aunque si de los que bloquean el paso en las calles, en casa siempre hemos recibido y escuchado a los vendedores que nos visitan, por lo menos les ofrecemos agua fría, aunque no se les compre nada ya sea por falta de dinero o por que la mercancía que ofrecen sea innecesaria.

Hoy me visitó una vendedora de OMNILIFE, escuché atentamente su disertación sobre las maravillas de sus productos y sobre cómo cualquier hijo de vecina puede ser un empresario vendiendo esos productos maravillosos, que según ella podrían quitarme en un dos por tres los kilitos de más que tengo encima, y curar una infinidad de padecimientos de la triste humanidad; se lo agradecí, pero le dije que estoy en un tratamiento médico muy estricto y tomando medicamentos de tipo hidrocorticoides que me hacen subir de peso, e inició una perotada contra la medicina tradicional. Realmente detesto dañar las ilusiones y la fe de las personas, así que me armé de paciencia y la dejé seguir con su su retórica al mismo tiempo que venía a mi memoria un amargo episodio con un vendedor de estos productos. Pero la escuché, le agradecí y le dije que lo consultaría con mis médicos, ella me dijo que no interferían con las medicinas es más que hasta podría dejar las medicinas y tomar todos esos productos en cambio, le pregunté si la compañía se hacía cargo de los resultados, me dijo que no, y le dije que entonces tendría que consultarlo con mi abogada. Fin de la visita.

Me dijeron que era un tío lejano, de esos que sólo se conocen en algún sepelio de la abuelita de una prima tercera y que tenía mucha urgencia de platicar conmigo. En la segunda vuelta que dió me encontró en casa y me dijo que estaba muy preocupado por mi salud, que alguien les había contado de mi amargo episodio causado por un tumor cerebral. Le agradecí su preocupación y le dije que estaba bien, estaba en tratamiento y estoy muy agradecido con los médicos que han logrado prolongar muchos años mi existencia a través de una peligrosa neurocirugía.

Yo tengo la solución a tu problema, me dijo, para que ya no necesites andar viendo tantos doctores y gastando tanto dinero, esos doctores nomas quieren dinero, me dijo. Traigo productos OMNILIFE que en cuestión de semanas te dejan como nuevo, además si te pones a vender esto, puedes dejar esas computadoras que nomas te están acabando la vista (aquí empecé a exasperarme un poco), le dije que gracias, pero para consumir eso tendría que consultarlo con los médicos que me atienden y que no puedo hacer ningún otro trabajo que no implique el uso de computadoras. Esos son unos ladrones me dijo alzando la voz, tu “pendejiaste” al ir a los médicos ellos nomas te engañan y te cobran, estos productos curan hasta el cáncer, me dijo, y no solo eso, sino la diabetes, el “extres” ( así lo dijo), la “artretes” sic) y muchas otras enfermedades, tenemos de todo para hacer licuados, aguas de sabores y hasta refresco de cola con “vetaminas” (sic).

En este nivel mi exhasperación se convirtió en fastidio, le dije que no me interesaban sus productos, y que en el remoto caso de que sirvieran para algo su ignorancia y vulgaridad le quitaban cualquier crédito que éstos pudieran tener. Se suavizó un poco, y que me dice: Mira hijo, se que eres muy listo y que los probara, que viera sus resultados, que el estaba seguro que me iban a curar. Le dije que gracias que yo ya me sentía curado y que confiaba plenamente en los especialistas que por medio de estudios de neuroimágen y otros análisis estaban al tanto de la evolución de mi problema y de la alimentación que tengo que llevar. Yo me gané un viaje a Guadalajara me contó, y un bono de siete mil pesos por las ventas, es buen negocio me dijo, le dije que gracias... que tenía un trabajo y me gustaba mucho... Bueno, yo te quería ayudar, si no quieres allá tu, yo te digo nomas que pendejiaste. Me enfurecí, pero mejor ya no dije nada más, era inútil... solo adiós y gracias.

Buscando en la red me encuentro con una multitud de testimonios, una gran cantidad de ellos totalmente inverosímiles, casi milagrosos de estos productos: desahuciados, soluciones a problemas que multitudes de médicos no pueden diagnosticar, incluso solución de problemas físicos congénitos, todos con un grado de subjetividad en la eficacia, que más bien dan la idea de pertenecer a sucesos milagrosos o sobre naturales. Les dejo algunos sitios donde hay testimonios, que más bien parecen una especie de culto a estos productos... desde luego hay otros productos parecidos de otras marcas, sobre todo estadounidenses, pero esta es mexicana.

Testimonios:

TESTIMONIOS DE SALUD

TESTIMONIOS EN VIDEO