El Club de los Humildes

...sin pretensiones.

Gracias primeramente por ser mi amigo, por hacer amena mi jornada laboral con tu visita, como has notado no soy alguien con mucha vida social, y si la tengo es a través de Internet, donde estoy sumergido la mayor parte del tiempo, ya sea por trabajo o nada más por vicio.

Posiblemente somos muy afines porque compartimos los mismos intereses, tu como estudiante y yo como un veterano de los sistemas informáticos, que lleva casi dos décadas ganándose la vida frente a una computadora, pero el hecho de conversar sobre lo más nuevo en esta área es mucho más interesante y divertido que leerlo en una página web o un libro o revista, porque podemos aprender el uno del otro.

Quizás lo más agradable de tu amistad es que cuando llegas a mi casa no es para atiborrarme de trabajo, como la mayor parte de la gente que viene aquí, sino para compartir tu conversación, sin exigencias y sin compromisos, amigo para no estar solo y para combatir el tedio.

Ojalá que tengas una vida plena, que desarrolles al máximo tus capacidades y que seas un hombre de éxito y que de vez en cuando recuerdes a un amigo un tanto excentrico, con quien compartiste algo de tiempo, conversando, viendo películas o sólo la compañía, ambos metidos en su respectiva computadora, haciendo lo que más les gusta: Intentar entender el entramado digital que parece tan fascinante, pero que sólo son millones de secuencias de ceros y unos.

Agradezco toda la confianza que has depositado en mi desde hace algunos años, y que veas en mi una opción de apoyo, que te hayas sobrepuesto a las decepciones que te han causado mi multitud de fallas y a veces mis actitudes arrogantes, creo sin dudar que no tengo lo indispensable para ser un buen amigo, pero el hecho de que tu lo seas, tal vez quiere decir que aún no están perdidas mis cualidades para relacionarme con otras personas únicamente por amistad...