El Club de los Humildes

...sin pretensiones.

Luis Eduardo Auté es un cantautor, entre otras cosas, español. Hace algunos años un amigo me habló de su música, y me di cuenta que no es muy conocido en el ámbito popular en México. Uno de los aspectos que me agradó de sus composiciones es la fuerza de sus letras, describe magistralmente las deformaciones de la especie humana, esclavos del poder, que con sus ansias de tener más, de ser más de ganar a los demás, de gobernar; dejan de nado lo más hermoso, lo sencillo de las cosas, LA BELLEZA...




Enemigo de la guerra y su reverso, la medalla,
no propuse otra batalla que librar al corazón
de ponerse cuerpo a tierra bajo el paso de una historia
que iba a alzar hasta la gloria el poder de la razón.

Y ahora que ya no hay trincheras el combate es la escalera
y el que trepe a lo mas alto pondra a salvo su cabeza
aunque se hunda en el asfalto la belleza.

Miralos como reptiles, al acecho de la presa,
negociando en cada mesa maquillajes de ocasión;
siguen todos los railes que conduzcan a la cumbre
locos, porque nos deslumbre su parasita ambición.

Antes iban de profetas y ahora el éxito es su meta;
mercaderes, traficantes, mas que nausea dan tristeza,
no rozaron ni un instante la belleza.

Y me hablaron de futuros fraternales, solidarios,
donde todo lo falsario acabaria en el pilón.
Y ahora que se cae el muro ya no somos tan iguales
tanto vendes, tanto vales ¡viva la revolución!

Reivindico el espejismo de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada la belleza.