Cuando puse el título de volada pensé en una canción de Ricardo Arjona una narración con coincidencias forzadas e inverosímiles de este guatemalteco que parece disgustado con la coherencia en sus letras, pero la historia que en esta ocasión no es mía, sino de un amigo, uno de los pocos maestros que conozco y que lleva muy dignamente el cargo.
Pues sucede que Luiggi y Mayra, dos maestros, matrimonio, que aparte de ejercer muy eficientemente su profesión son los padres de Ángela, una bebé preciosa, nos cuentan un suceso que padecieron en Cuajinicuilapa, si, ese lugar donde todo parece manejarse al estilo de la mafia, al estilo de los gansters, hasta los cibercafés, pero vayamos al tema:
Hace quince días Mayra y yo nos levantamos a las 3:00 a.m. para tomar nuestro taxi (previamente convenido) que nos pondría con los pies en la puerta de nuestros centros de trabajo a la hora de entrada, o un poquito antes, el chofer con un poco de ánimos nos dio los buenos días y tomo su rumbo acostumbrado... desgraciadamente para él solo dos usuarios le acompañamos en su ruta de ese día, y en el crucero de San Juan de los Llanos había dos pasajeros que clamaban por que nuestro amigo chofer los levantara con destino a la ciudad de Cuajinicuilapa, nuestro amigo Moy los levanto y a punto de entrar a la Ciudad, Fuimos sorprendidos por una caravana de taxis azules que por celo a su ruta y a unos devaluados pesos detuvieron nuestra unidad acorralándola y pidiendo la intervención de un oficial de tránsito local para que este infraccionara a nuestro chofer, el oficial argumentaba que para su punto de vista no había delito alguno, puesto que si lo hubiera este se cometió fuera del municipio, de la ciudad, vaya... luego de una breve discusión el policía dijo: "a mi usted no me va a dar órdenes, yo conozco mi trabajo" y nos dejaron avanzar unos metros pues segundos mas tarde volvieron a obstruir ilegalmente con sus unidades de "trabajo" nuestro libre tránsito. llego una persona con una patrulla no. 001 (al parecer el jefe) y después de una charla entre mi esposa, nuestro taxista, y el "líder del grupo" nos hicimos saber que pues, efectivamente, no había ningún delito que sostuviera nuestra privación ilegal de la libertad, solo se le revisaría la documentación al chofer y ya,... yo me pregunto ¿Quién no ha vivido algo similar?, ¿Son necesarios esta clase de conflictos entre taxistas, encerrones de taxis, que si es mi pasajero o no lo es?, ¿Tienen los sitios de taxis la facultad de determinar que servicio deseo usar en mi viaje?... ¿De qué me sirvió levantarme taaaaaan temprano si al fin y al cabo la directora de mi escuela me llamó la atención por llegar tarde?
Y bueno, si tienes una historia que contar, mándala a humildes, caso de la vida real, al correo que está al final de la página.
(El Taxi de Luiggi y Mayra es el verde, el que dice PITAHAYO).
Pero lo sorprendente es como estos señores se han adueñado del tráfico de personas y de carga en todos lados, organizaciones excluidoras, jefes despóticos y compra de voluntades de los encargados de regular las actividades de los transportistas son cosas que cotidianamente se pueden dar en estos gremios, que a su voluntad, bloquean las calles, encierran a sus contrincantes sin importarles nada, sus pasajeros sólo son mercancía sin voluntad para trasladar, al menos eso es lo que ellos creen.


