He platicado con varias personas acerca de lo que pienso del certamen de belleza gay que se realizó el 29 de enero en nuestra querida ciudad, muchos me han dicho que fueron sólo por morbo, por arrechera. Aquí en la costa la palabra “arrechera” tiene muchos significados, desde fiestero, bullanguero, alegre, hasta connotaciones netamente de exitación sexual, pero creo que lo que movió a tanta gente a ir al evento estuvo muy lejos del respeto y la aceptación que fueron los motivos que movieron a los organizadores.
Ayer pude ver cuando entrevistaban a la reina Dafne Maybelline, nombre de batalla, su nombre real es Eduardo, ya sin maquillaje ni pelucas parece un tipo cualquiera, y no una reina de belleza, tratando de no dar sus datos reales porque su familia aún no sabe que se mete en ese tipo de eventos, aunque ya ha estado en varios desde hace 5 años. Me quedé pensando en las incoherencias de este hombre, viviendo una doble vida. Fue el ideal de un grupo de hombres que quiere aceptación de la sociedad, pero él no se acepta totalmente ante su familia.
Alguien me preguntó cuál era mi opinión respecto a este evento, por el momento no pude ordenar bien mis ideas, pero después de darle vueltas al asunto, creo que a algunos les gusta permanecer en ghettos, por imposición en el pasado y autoimpuestos en la actualidad, tratando de luchar por la aceptación social como un grupo, cuando se puede hacer individualmente.
Mi humilde recomendación, sería sólo ser una persona, miembro de una comunidad plural, con ideales distintos uno de otro, consientes de nuestra individualidad y de nuestra responsabilidad social, sin distingos por color de piel, por preferencias específicas o por la forma en que quieren vestirse, sin subculturas, sin dobles vidas, sin luchas por la aceptación, si te aceptas tu, lo demás no importa.
Sé que mucha gente no podrá estar de acuerdo con mi posición, no es que esté en contra de ninguno de los participantes, es más si agreden a alguien de los participantes estoy dispuesto a defenderlo, así como defendería a un indígena (y algunas veces lo he hecho), a una persona que no sabe leer, pero todo en la superficie, dentro de la comunidad, dentro de nuestra identidad constachiquense, dentro de mi barrio, sin ghettos, sin subculturas, nada de conceptos Urderground. Sólo una persona, con todas sus circunstancias
Conceptos:
Underground: (subterráneo en español) es un término inglés con el que se designa a los movimientos contraculturales que se consideran alternativos, paralelos, contrarios o ajenos a la cultura oficial
Subcultura: puede formarse a partir de la edad etnia o género de sus miembros. Las cualidades que determinan que una subcultura aparezca pueden ser estéticas, políticas, identidad sexual o una combinación de ellas.
Ghetto: es un área separada para la vivienda de un determinado origen étnico, cultural o religioso, voluntaria o involuntariamente, en mayor o menor reclusión.