Han pasado varios meses desde que me aparecí por el blog, casi no lo visito, nomás está ahí como esperando que continúe con este proyecto, pero muchas cosas me han impedido seguir, y más ahora que estoy iniciando una nueva faceta de mi vida.
En este tiempo he iniciado varios proyectos y he abandonado otros que antes eran prioritarios en mi vida, me he saturado de trabajo y he depurado también mi lista de clientes. Creo que he crecido un poco, he madurado más, pero aún mis relaciones personales siguen siendo desastrosas, he revalorado a algunas amistades y he hecho otras.
También tomé la decisión de abandonar definitivamente este blog, ya no me verán escribiendo algo aquí, pero estaré en Twitter, estaré trabajando en otros proyectos en internet pero ya no serán tan personales.
Nos vemos, muchas gracias por su tiempo, por su suscripción, por todo.
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Hasta el año 2007 nunca había tenido un celular, no porque no me gustara sino porque pensaba que no lo necesitaba, tenía un negocio que funcionaba bien y constantemente recibía llamadas en la línea fija de TELMEX y cuando no estaba ahí es porque no quería ser contactado por ningún medio, y pensaba que si tenía un celular sería molestado a cualquier hora y en cualquier lugar.
Cuando traspasé el negocio contraté una nueva línea para mi casa pero la empresa se tardó varios meses para ponerme la línea y otros tantos para ponerme Internet entonces si necesitaba un celular, en un viajecito a Acapulco me compré mi primer celular un Sony Ericsson Z710i, de lo mejor que había en aquel tiempo y de lo más caro, porque me lo merecía, me gustó mucho la nitidez de su cámara fotográfica y saqué infinidad de fotos, las cuales utilizaba en mi Blog anterior y me acostumbré a usarlo todo el tiempo.
Me ha durado 4 años, lo compré en enero de 2007, y aún funciona muy bien y al parecer me servirá por un buen tiempo más y lo recordaré mucho más porque de alguna manera me salvó la vida en la semana que termina.
Debido a mis problemas de salud, a veces mi sistema endócrino me juega malas pasadas, pero el jueves pasado, fue algo atípico porque me dio una crisis durante la noche, mientras dormía, así que cuando desperté estaba muy mal, apenas si me podía mover, y no era un sueño de esos que sientes que estas despierto y no te puedes mover, no, estaba totalmente consiente y podía mover con dificultad mis brazos y piernas. Mientras intentaba recuperar el movimiento, toqué mi celular y pude llamar con alguna dificultad a mis familiares que llegaron en seguida y me llevaron al hospital.
Acabo de leer de nueva cuenta el libro “Yo oí a los burros rebuznar” escrito por Marguerite P. Boyce, esposa del doctor James Boyce el fundador del Hospital de la Amistad. En el libro narra la historia de un viaje misionero donde los matrimonios Boyce y Wood llegan a Ometepec en un tiempo cuando no existían carreteras y la ciudad se limitaba a unas cuantas cuadras, a lo que ahora conocemos como el centro de la ciudad.
En ese entonces los burros jugaban un papel muy importante en la economía de la ciudad, la mayor parte de las mercancías que se necesitaban llegaban de los pueblos de alrededor por medio de estos animales, que ahora causan muchos accidentes carreteros en la región, pero que en aquel tiempo eran indispensables para el traslado de carga en los caminos y veredas donde grupos de arrieros los conducían llevando y trayendo los productos.
¿A qué vinieron ellos a Ometepec?, ¿Qué los movió a dejar la comodidad que tenían en los Estados Unidos y venirse a un pueblo perdido en las montañas del sur de México?... Pues la fe, eran misioneros de la Iglesia Presbiteriana y venían con la firme intención de propagar su fe en un pueblo prominentemente fanático de la religión católica y las supersticiones, y también con la intención de ayudar a la gente a curar sus enfermedades.
El libro da cuenta de historias desgarradoras acerca del sufrimiento de la gente, que llegaban cargados por sus familiares después de recorrer largas distancias, transportados en hamacas o en camillas, ya sea víctimas de alguna enfermedad o de algún grave accidente.
Ellos enfrentaron rechazo, agresiones y poco a poco empezaron a ganarse la confianza de la gente y se propusieron fundar un Hospital que durante varias décadas fue el único a 100 kilómetros a la redonda.
Es una historia cautivadora, donde el lector se hace una idea muy precisa de la mentalidad de la gente de Ometepec de aquellos tiempos que nada se parece a la caótica y bulliciosa ciudad que es hoy.
Aún podemos ver el Hospital de la Amistad, que en esos tiempos quedaba muy en las afueras de la ciudad, en un lugar céntrico comparado con el tamaño actual de la ciudad, y aunque el propósito con el que fue creado ya se perdió, aún sigue siendo un prestigioso centro hospitalario que recibe pacientes de lugares lejanos, ya que los hospitales dependientes del gobierno dejan mucho que desear.
¿Tuvieron un capítulo en su vida que creyeron que había acabado, una página que había pasado, algo que habían superado, una puerta cerrada; y descubrieron que sin importar lo mucho que se esforzaran seguía estando ahí?, Mirándolos justo a la cara…
Los que ya estamos creciditos, en mi caso en la recta final de los 30’s, muchos creen que lo mejor de su vida ya pasó, que sólo les queda prepararse para el tiempo de la jubilación y disfrutar de sus nietos, pero no todos llevamos una vida convencional… ya sea porque así lo decidamos o porque las circunstancias nos llevan a ello, no llevamos la vida que la mayor parte de la gente lleva o por lo menos a la vida que muchos esperan llevar… Conocer a alguien casarse, tener hijos… Pero las relaciones personales no todo está escrito, al menos eso creo, hay infinidad de formas sobre conoces a la gente y con la mayoría de la gente que conoces, solo tienes un apretón de manos, un saludo, una sonrisa, a veces trasciende en una amistad cuando coinciden varias veces en un mismo lugar… sólo si las circunstancias se dan, si no, esa persona queda en el olvido.
Pero a veces en lugares menos insospechados conoces a alguien que sin querer, sin tener la más mínima intención, sin buscar, casi por accidente, se conoce a alguien que trascenderá de una forma impactante en tu vida, una persona que hace evaluar tu vida de forma muy profunda y es capaz de cambiarla por completo. Es gente que llega cuando menos lo esperas, en los lugares menos insospechados, y en ocasiones cuando crees que ya no es posible que suceda, cuando crees que esa etapa de tu vida ya pasó, cuando crees que ya es demasiado tarde… Al parecer nunca lo es, la vida siempre nos tiene una sorpresa tras otra… y creo que eso es lo bueno de vivir.
Dice una canción popular que “Guerrero es una cajita pintada en Olinalá” en alusión a unas cajitas de madera aromática llamada linaloe que es color blanco, decoradas con una laca negra y pintada magistralmente con figuras y colores muy míticos y tradicionales de México, pero en medio de esta campaña al gobierno del Estado, donde se ha exacerbado la violencia y la guerra sucia y el temor a que la violencia se extienda, Guerrero es una auténtica caja, pero de Pandora, en alusión al mito de que la caja o recipiente contenía todos los males que aquejaban a la humanidad, y al parecer, está lista para abrirse el próximo domingo.
Y es que lo trascendente de la campaña es únicamente la guerra de lodo que han emprendido los contendientes con más posibilidades para ganar. Instalados cada uno en su propio lodazal se dedican a denostar a su adversario utilizando las peores prácticas que se inauguraron en nuestro país en el año 2006 con la consigna “haiga sido, como haiga sido”… Violentándose y acusándose mutuamente de las peores bajezas.
Mientras que los candidatos continúan “sembrando vientos”, los guerrerenses se preparan para cosechar las peores tempestades, independientemente de quien gane, después de todo la ciudadanía de Guerrero será quien pague las cuentas…
Nada le gusta más a los que nos gobiernan que un buen distractor de los temas espinosos para los mexicanos, y no hay nada como un famoso en una situación embazasoza o en la cárcel para que sirva como distractor. En estos días el tema de moda es Kalimba, un cantante con una larga trayectoria acusado de violación.
No podría faltar el juego, lo encontré en una pagina y lo comparto con ustedes..
Hablar de balas perdidas en nuestro país, es hablar de daños colaterales, es hablar de mala suerte, de estar en el momento equivocado en el lugar equivocado, sin querer, sin darse cuenta.
Pero también es un calificativo que algunos le dan a ciertas personas que no se adaptan a los convencionalismos, y por fortuna o por desgracia, así me han llamado algunas personas pensando que no los escucho o que nunca me daré cuenta de lo que expresan de mí. Las balas perdidas, también tienen su razón de ser, sirven para traer el desorden, sirven para tomar las cosas y ponerlas en sitios donde nadie quería que estuvieran, para poner todo patas arriba, a forzar un cambio de planes…
Pero todos tenemos una vida que vivir, tal y como lo hayamos decidido. Legalmente y hasta moralmente, si cabe el término, nadie se tiene que involucrar en nuestra vida, en lo que hacemos o en lo que no pudimos hacer porque nos sentimos demasiados pequeños para la vida que es tan grande.
